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¿Qué impide a los españoles aprender inglés?

El estudiante del idioma inglés debe crearse un mejor esquema mental para el aprendizaje del idioma y así poder demostrar sus habilidades ante el mundo.

De acuerdo con datos de Statista, 1.500 millones de personas en el mundo hablan inglés, de los cuales solo 375 millones son hablantes nativos. Sin embargo, y a pesar de estas cifras, de acuerdo con un artículo de El Mundo publicado en el 2017, España es el país con el peor nivel de inglés de la Unión Europea y el 44% de los españoles reconoce que su nivel de inglés es “bajo” o “muy bajo” según el barómetro de Cambridge Monitor publicado por Cambridge University Press.

Julio Redondas, director de comunicación de Cambridge University Press, explica que uno de los mayores obstáculos de los españoles es la vergüenza que tienen para hablar inglés, pero que este dato no está relacionado con la autoestima de los ciudadanos y que, en definitiva, el español sabe más inglés del que cree, pero no confía en su capacidad para hablarlo o escribirlo.

En Access, estamos día a día impulsando el aprendizaje del idioma inglés y ayudando a romper cada barrera, para mejorar el nivel de todos y cada uno de los estudiantes que acceden a nuestros programas presenciales u online, puesto que ya está más que asumido que el idioma inglés es necesario para el desarrollo personal y profesional.

La idea es crear una plataforma educativa donde estudiantes tengan acceso a los temas básicos del idioma inglés que supongan un muy bajo coste o ninguno directamente, y que aunado al desarrollo de nuevas tecnologías, sirva de incentivo para el correcto aprendizaje del idioma inglés, pues éste es el idioma de la comunicación internacional, del comercio, de las finanzas, y es un camino para hacerla la vida más fácil y abrir las puertas a las mejores oportunidades laborales.

Los obstáculos para el correcto aprendizaje del inglés

Desde la apertura de nuestro centro en Ibiza en el 2017, se han detectado una serie de factores en común en nuestros estudiantes que estaban catalogados como obstáculos y/o dificultades para aprender inglés. A saber:

Falta de dedicación en la enseñanza

Estudiantes que venían de otros centros, se quejaban constantemente de que el tiempo que dedicaban al aprendizaje del idioma inglés no era de calidad, pues estudiar 2, 3, o 4 horas a la semana en la que solo se le daba importancia al temario pre-establecido, dejaba a un lado un factor sumamente importante como lo es el observar cuál era la experiencia de aprendizaje de cada alumno, y así poder ajustar la enseñanza de acuerdo con las necesidades y motivaciones de cada quien. La respuesta a este problema es en definitiva las clases de grupos reducidos (5 o 6 personas por salón) donde cada alumno, además de seguir un programa donde se le ofrece una base estructural y gramatical sólida, puede expresar y cubrir sus necesidades más inmediatas del idioma ajustando el aprendizaje a motivaciones personales o profesionales.

Clases monótonas y poco interactivas

Si las clases y lecciones a las que un alumno asiste se basan solo en escuchar, durante largo rato (sin comprender) y luego tener que realizar ejercicios, el resultado que se obtiene es de frustración por no saber qué hacer y tener la sensación de no aprender y avanzar. Las clases que se imparten deben ser dinámicas e interactivas, donde los alumnos puedan participar activamente, compartir opiniones, comunicarse de forma fluida y posteriormente poder practicar todos los conocimientos adquiridos a través de todas las actividades extraescolares, de sano disfrute y que se ajusten a los estrictos horarios de cada uno, como por ejemplo los clubes de conversación, las clínicas gramaticales, los eventos de esparcimiento fuera de los horarios de clases e incluso viajes a nivel nacional e internacional donde los alumnos puedan mejorar su comunicación y aprender de una forma entretenida.

Miedo a ser objeto de burla 

La vergüenza es un sentimiento común, producido por el miedo a hacer el ridículo ante alguien o a ser objeto de burla por no saber gramática, vocabulario o simplemente quedarse en blanco.

Los profesores deben fijar “pequeños logros” y generar situaciones dentro del salón de clases donde se le demuestre al alumno que sus propias dificultades son dificultades comunes y que la única forma de superar estas barreras es atacando el problema de forma directa a través del aprendizaje continuo de tiempos verbales y vocabulario que se repasen poniéndolos en práctica todos los días con diferentes actividades y sobre todo haciendo énfasis en la correcta pronunciación de las palabras que se aprenden. Ejercicios de lectura en voz alta, cantar canciones, contar un chiste o ver películas o vídeos en internet, son definitivamente de gran ayuda.     

Falta de constancia

El inglés, como cualquier otro idioma, no se aprende de un día para otro y sin práctica no se avanza. La clave está en estudiar más y en ser constante. Tener una rutina de estudio ayuda mucho y practicar sobre todo a diario ayuda a mantener fresca la información y prepara la mente para el próximo aprendizaje. Marcarse horarios, objetivos y planes son clave para avanzar en el aprendizaje de un nuevo idioma. Dejar la siesta para el fin de semana o no prolongar tanto la hora de la comida, pueden ser una buena alternativa para aprovechar estos espacios para practicar y mejorar constantemente el idioma.

Falta de motivación

Si las clases no gustan o parecen difíciles de seguir, el alumno pierde interés inmediatamente. Se deben buscar formas de motivación constante, ser capaces de mantener la atención y concentración y que se genere el interés deseado al ver las clases de inglés como un sitio para estar cómodo y pasarla bien. Reconocer y felicitar los logros es muy importante y demostrar a los alumnos que están avanzando. Otra clave es no compararse con los demás y si hay que comparar, que sea el mismo alumno en compararse consigo mismo sobre cuánto ha avanzado en su proceso de aprendizaje (qué sabía antes y qué sabe ahora, qué errores no comete más, cómo ha mejorado en su pronunciación, etc.) lo que le generará confianza que se traducirá en una mayor motivación para seguir con el idioma.

No hay gente de habla inglesa para practicar

Al no vivir en un país cuya lengua oficial no es el inglés, es normal que este idioma no esté a la orden del día, pero queda de parte del estudiante crearse oportunidades para estar expuesto lo máximo posible al acento, por ejemplo, con la televisión, vídeos, plataformas online, etc. Por otra parte, los clubes de conversación y las actividades de esparcimiento son una gran ventaja si se quiere practicar el idioma.

Sin embargo, y este es un punto sumamente importante, existe la creencia errónea de que es necesario un profesor nativo que no domine el idioma español, cuando se está iniciando en el estudio del inglés. Si un estudiante se encuentra en los niveles más bajos (básico – intermedio) y entra a estudiar con un profesor nativo que tiene poco o nulo conocimiento del idioma español, en vez de generar un sentimiento positivo hacia el alumno, generará una sensación de frustración y causará el efecto completamente contrario al esperado. En nuestra experiencia, los profesores completamente bilingües son los más idóneos para enseñar los niveles básicos e intermedios del idioma inglés.

Las ventajas del profesor bilingüe

  • Los profesores bilingües (inglés – español) saben poner el idioma en contexto. Hablar inglés no sólo consiste en conocer la gramática, sino también visualizar el contexto sociocultural en el que el idioma se habla.
  • Los profesores bilingües, como ya han pasado por el proceso de aprender ambos idiomas, pueden conocer con exactitud las dificultades que se atraviesan para aprenderlas.
  • Los profesores bilingües saben cómo se piensa en ambas lenguas, cuáles son las diferencias fonéticas, de estructura gramatical y las diferentes maneras de construir pensamientos en ambos idiomas.
  • Los profesores bilingües y especialmente aquellos que tienen el español como madre lengua, seguramente han pasado por el proceso de presentar los exámenes oficiales para obtener diversas certificaciones, etc. Es por ello por lo que, con propiedad, pueden ayudar al estudiante sobre cómo prepararse debidamente para, desde afrontar los nervios para sacar el máximo provecho al tiempo, cómo concentrarse, cómo dosificar energías, hasta cómo aplicar las mejores técnicas para responder de la mejor forma y obtener la calificación máxima del nivel que se tiene.
  • Los profesores bilingües pueden explicar por qué resulta tan difícil entender ciertas estructuras gramaticales, ubicando expresiones en un contexto histórico y cultural, y conociendo en profundidad la fonética española y la inglesa se puede ayudar a los alumnos a ser pacientes y a no sentir vergüenza a la hora de producir sonidos que son ajenos a la lengua española. La pronunciación es un proceso aún más lento que la gramática en sí.
  • Los profesores bilingües saltan sin problema del español al inglés. Es un proceso que no es fácil que requiere horas de dedicación y mucha confianza. Igualmente, y aunque se tenga esta habilidad, muchos alumnos requieren y exigen que los profesores se comporten como un diccionario instantáneo de términos, sinónimos y antónimos. Esto muchas veces no es posible, pues en el proceso de impartir lecciones, y porque los profesores son seres humanos, la clase se centra más en gramática que en el vocabulario y puede que el profesor se deba apoyar de traductores o cualquier otro instrumento que le ayude a entregar un mejor y más acertado resultado al estudiante, sin que éste se sienta decepcionado porque el profesor se apoye de estos instrumentos, ya que el profesionalismo y calidad de enseñanza no pueden determinarse porque se olviden en un momento específico el cómo traducir ciertos términos de la forma más exacta y precisa posible. Es por ellos, que durante las clases, los estudiantes deberían evitar preguntar constantemente cómo se dicen tales o cuales términos en inglés (salvo que sean lecciones guiadas de vocabulario) y apoyarse en diccionarios tradicionales o traductores online y si existen dudas sobre la pronunciación, entonces esperar al momento adecuado para realizar la pregunta; todo ello para evitar constantes interrupciones innecesarias que afecten la fluidez del proceso de aprendizaje tanto del alumno, como de sus compañeros de clases en el caso de lecciones grupales.
  • Los profesores bilingües tienen un acento diferente a los profesores nativos, pero esto no quiere decir que no estén a la altura de un profesor nativo y más aún cuando se trata de enseñar pronunciación. El acento no es lo mismo que la pronunciación. La pronunciación, consiste en, y valga la redundancia, pronunciar de forma correcta las palabras y en cuanto al acento; todas las personas tienen un acento propio de nacimiento y tiene que ver con la cadencia que el idioma adopta en los diferentes lugares donde es hablado. No hay un acento peor o mejor que otro.

Los principales problemas de pronunciación del inglés

  • Cuando se empieza a hablar inglés, no se le presta atención a la pronunciación y frecuentemente el estudiante responde: “eso”, o “da igual”, o “esto lo perfecciono más adelante”.
  • Normalmente ya los estudiantes vienen pronunciando palabras o sonidos erróneamente y durante mucho tiempo, adquiriendo así vicios difíciles de corregir.
  • El idioma español se habla más rápido que el inglés (se dicen más palabras por minuto en una conversación normal) y cuando se habla inglés se intenta hablar con una velocidad superior a la que se debería.
  • En inglés hay muchos sonidos que en español no existen y que nunca se usan y por lo tanto los músculos de la boca no saben bien cómo hacer.
  • El español tiene un acento muy fuerte y característico en comparación al inglés y que es muy difícil de anular al momento de comenzar a pronunciar en inglés; en este sentido, hay errores muy comunes como:
  • Poner ES donde no las hay. I’m from ESPAIN. Existe aversión a eliminar la “E” que precede a cualquier palabra en inglés de sobra conocida que empiece por S + Consonante.
  • Utilizar la “j” como se pronuncia en español para pronunciar las palabras en inglés que comienzan por “h”. En inglés el sonido de la “j” no existe, así que es un error querer trasladar este sonido a otro idioma que no la tiene. I’m so (J)Happy. Para pronunciar la “h” en idiomas como el inglés hay que juntar las manos delante de la boca y darles aire.
  • ¡Como la “h” en español, muda! Hay algunas letras en inglés como la H en español que no se pronuncian. Están allí y se leen y se escriben, pero no se pronuncian. Walking – waking; Wednesdays – wensdays; Balearic Islands – Balearic Ilands, etc.
  • El uso de la “b” es distinto al de la “v”. En español, con el paso del tiempo, la diferencia entre la B y la V han dejado de existir. En muchas ocasiones en español, no es indispensable hacer esta diferenciación, pero en otros idiomas como el inglés sí que es indispensable. I loVe you Very much. No puede pronunciarse I loBe you Bery much. My English leVel is Very Basic.
  • La Y suena más natural en inglés si se pronuncial como “i”. Yesterday I said Yes. No hay que leer todo al pie de la letra. Hay que repetir lo que se escucha como si fuésemos actores. Todo lo que nos podamos acercar a la pronunciación nativa mejorará nuestro conocimiento del idioma. Es más, aprender idiomas no se trata solo de conocer estructuras gramaticales y tiempos verbales, sino de ser capaz de repetir sonidos que no existen en nuestra lengua materna. Yellow – ielou; Young – ioung.
  • Igualmente, la pronunciación de las “eses” es complicada ya que cuando se trata de juntar la S con la H también optamos por el sonido más familiar, que viene a ser una “ese” normal. Fashion – fasion, sushi – susi. Esta pronunciación es errada ya que es cuestión de mentalizarse y repetir el sonido de la S + H como cuando la profesora nos decía que nos callásemos – Shhhhhhh.

Al pronunciar mejor, el estudiante tiene más confianza en sí mismo a la hora de hablar, la gente presta más atención a lo que se dice y se podrá decir finalmente que se ha dominado el idioma inglés de una vez por todas.

La solución para pronunciar bien en inglés requiere de una combinación de recursos adecuados, tiempo y esfuerzo.

Tips para pronunciar correctamente el inglés

  1. Aprender a escuchar para luego poder imitar la forma de hablar.
  2. Los programas de pronunciación de Access se basan en recursos de aprendizaje actualizados y variados como libros y audios que ofrecen la teoría necesaria sobre sonidos de vocales, consonantes y diptongos del idioma con ejemplos prácticos y trucos para pronunciar como un nativo. Los vídeos y clases prácticas son un buen recurso dinámico y entretenido para practicar y mejorar la pronunciación.
  3. Los programas que ofrecen Youtubers sobre moda, belleza, viajes, emprendimiento, entre otros temas, escuchar programas de radio, TV, películas y buscar medios para estar en contacto con el inglés, son muy importantes pues en ellos se encuentran personas nativas hablando de forma natural y coloquial, utilizando vocabulario, expresiones, velocidad y entonación como lo harían en la vida real.
  4. Grabarse hablando inglés, es una de las formas más convenientes de analizar la forma en que se habla. Prácticas de lecturas, monólogos y cualquier otra oportunidad que tenga el estudiante de grabar su voz, ayudará enormemente a identificar las fallas y a mejorar de forma inmediata.
  5. Hablar despacio. Tener fluidez en un idioma no es tener la capacidad de hablar de forma rápida, sino de poder articular las palabras y frases de forma correcta y natural. Al principio, como no se entiende bien el idioma, existe la sensación de que los nativos hablan muy rápido y normalmente el estudiante intenta hablar con la misma velocidad. Esto es un error, pues el estudiante tiene menos tiempo para pensar lo que va a decir o cómo lo va a decir (pronunciación) y se tiene igualmente la creencia errónea de que si se habla despacio es porque cuesta trabajo hablar. En inglés, si se habla de forma clara y despacio, todos entenderán sin problema alguno.

Por último, la práctica constante da mayor fluidez. Se deben pronunciar en voz alta las palabras una y otra vez hasta notar que se ha avanzado bastante y se ha copiado de forma exacta la pronunciación identificando correctamente los sonidos.

La superación de todos los obstáculos para la enseñanza del idioma inglés depende, en conclusión, de la disposición de cada alumno de asumir estos factores como “normales” y restarles importancia. Con una buena guía, profesores dedicados y atendiendo a las dificultades específicas de cada cual, se logra un excelente resultado. Y por eso en Access, nuestros estudiantes confirman cada día que nuestra escuela es la mejor opción para estudiar inglés.